"Las palabras se las lleva el viento..."

viernes, 7 de agosto de 2015

Otra vez pierdo ante un imbécil.

Intento decir mi última frase demoledora mientras huyo de la escena ante la inesperada catástrofe que acontece.
Y ella modela mi voz que sale temblorosa.
Me voy llorando y lo sabe.
Y por culpa de estas estúpidas y traicioneras lágrimas pierdo otra vez, como siempre.
Malditas hormonas del demonio, maldita regla del infierno. Gracias por arrojarme los fantasmas del pasado.
Siempre van a tener la razón y siempre han estado equivocados.
Me siguen dando asco aunque ahora me sonrían.
Degenerados desgraciados... ¿por qué tengo que seguir viéndoles las caras?
Ellos tienen gran parte de la culpa de que yo sea ésto.
Verle reír victorioso ha sido asqueroso, repugnante y humillante.
Y encima he perdido demasiado pronto. ¿Cómo voy a asomar la cara? La maldita regla y la vergüenza me harían llorar de nuevo.
Me odio.
Los odio.
Nunca podré olvidar lo que me hicieron.
...
¿Cuántas veces habré llorado en este baño?


lunes, 3 de agosto de 2015

Crisis de identidad vacacional.

"No lo echo de menos"

"No entiendo porqué todos están deseando volver, melancólicos perdidos. Seguro que solo dicen esas cosas porque se aburren y quieren llamar la atención"

"Me sorprende lo poco que lo echo de menos"

"No me apetece volver"

"Quizá debería dedicarme a otra cosa, total, no me gusta tanto"

"No merece la pena tanto esfuerzo, tengo otros sueños"

"Además, está visto que no sirvo para ésto"


Idiota.

Idiota.

...

Muy idiota, demasiado hasta para ti.

Entonces dime, ¿por qué te duele tanto? ¿Por qué te frustra no cumplir? ¿Por qué no puedes evitar pensar en ello? ¿Por qué te emocionas al ver los vídeos? 

¿Qué son esas lágrimas sino melancolía?

¿Qué son esas risas sino alegría?

¿Por qué, aún renegando, sigues luchando por ello?

...

Es raro no tener un sueño claro, y sin embargo, seguir soñando.

Es extraño reencontrarse con tus otras facetas, que cobren la misma o más importancia que la nueva, hasta el punto de no saber quién eres.

¿Donde está la guerrera tan fuerte que intimidaba? 

... Me da miedo hasta mirar el calendario...

Todos los días temo estar perdiendo el tiempo pero no quiero perder ésto.

Quiero ser ella, quiero ser ésta. Sea quien sea me echo de menos.

Renunciar es perder una parte de mí, sin la que no soy yo del todo... ¡pero me es imposible ser todo! ¡No hay tiempo!

¿Por qué ha de ser tan difícil ser quién se es?

Estoy enferma, no puedo volver así pero no puedo recuperarme a tiempo... ¿o sí?

Debería pero no siempre puedo. No siempre quiero.

¿Realmente tengo lo que hace falta?

Pensaba que sí...

Me miro en el espejo y no me reconozco.

¿Merecerá la pena a renunciar a todos estos pedacitos de mí?

...

¿Quién soy?